Hace un par de domingos volvimos de las vacaciones, la última semana que nos quedaba este año,
Valen conducía hacia Granada y yo venía sumida en la tristeza, no sólo por la vuelta a la rutina laboral más bien pensando en nuesto hijo.
A pesar de que disfrutamos mucho en Berlín,
ciudad de contrastes, nos impresionó mucho las diferencias del este y
oeste, el muro, imaginar cómo se habían sentido sus gentes
durante tanto tiempo, y respirar ahora esa libertad esa mezcla de culturas, de
colores, de lenguas. A mí personalmente lo que más me gusto de Berlín fue su
ambiente, no tanto las zonas turísticas como
los barrios más profundo, en los que ves cual es la vida de la ciudad. Durante esos cuatro días pensamos mucho en
nuestro proceso de adopción, en las ganas de que llegue nuestro peque, y lo
lejano que aún está. Allí todo el mundo va en bici, de todas las edades y no
podíamos dejar de mirar a las familias que llevaban a sus hijos en carritos en
el trasportín de su bici o en minibicis, porque
como os digo es increíble el número de personas en bici. Nos imaginábamos con
nuestro niño en su bici, feliz, pedaleando juntos.
Esos días nos preguntamos si llegaremos a conseguir nuestro
sueño de ser papás, si hemos elegido bien el camino, si lo conseguiremos
... Como os decía yo estaba un poco negativa, os tengo que
contar que esta sensación está motivada en parte porque cada vez estamos peor
en el trabajo, demasiado estrés y demasiada presión que no me ayuda a ver las
cosas positivas. Pero ese es otro tema
que estoy intentando solucionar.
Pensamos si nuestro
niño llegará de Etiopía de Andalucía o
de donde nos esté esperando, o no podrá ser, porque nos da igual de donde
llegue pero que llegue pronto. Sabéis que tenemos abierto el proceso de nacional, nos aconsejaron
hacerlo los técnicos de la Junta de Andalucía y a pesar de las dudas que teníamos por el temor a que no es una
adopción plena hasta pasado un tiempo nos aventuramos y presentamos la
documentación.. Mi Valen está convencido
que llegará antes de nacional, los plazos que nos dan en Etiopía cada vez se
alargan más y no sabemos que pensar, yo
tampoco veo más corto el camino de nacional. Creo que los que estamos empezando
nos ha tocado un momento incierto, con muchas dificultades. Que no quiero decir
que los que lleváis un tiempo haya sido un camino de rosas, que ya lleváis mucho
pasado, pero empezamos con muchos obstáculos,
aunque igual también los tuvisteis vosotros hace unos años, imagino que será
parte del proceso de adopción, al igual que los momentos de bajón.
Intento animarme y aferrarme a cualquier esperanza pero está
siendo un tiempo difícil, y gracias a que desde la familia bloguera nos están
llegando muy buenas noticias, lo feliz que me ha hecho mi sobrino de Montillana, pienso en Marina y Paco y no puedo evitar sonreír pensando en
su felicidad, Estefanía que ya está con su niña querida y a puntito de regresar
de Etiopía, en los peques de María J después de este largo camino por fin han
llegado a casa, Marín que está apuntito de nacer y con el deseo que el mes de
diciembre venga cargadito de asignaciones. Encendiendo la velita roja cada luna
llena para que la energía llegue a los rincones de la geografía española donde
las fuerzas flaquean por la espera, para ver
culminado el sueño de ser mamas de muchas amigas y con ganas de sonreír.
Feliz semana
Un beso desde el Sur
Te entiendo muy bien, estos tiempos que corren, con tantos impedimentos por el camino, hacen que veamos nuestro sueño de ser padres muy lejano y casi, casi, inalcanzable...
ResponderEliminarCualquier escena relacionada con la paternidad con la que nos tropezamos nos hace recordar lo mucho que nos esta costando reunirnos con nuestr@ pequeñ@, pero algun dia llegara, mas tarde o mas temprano, de una manera o de otra, pero RECUERDA, algun dia llegara.
Muchos animos! Besitos!
Gracias Isa por tus palabras,me has emocionado,¡arriba ese ánimo!que este puente nos vemos y contamos batallitas de esas que te gustan con mis dichos populares.Poco a poco vamos haciendo camino y soy consciente que es dura la espera,y mas cuando te pones metas y ves que hay impedimentos,pero sois jóvenes y bellos y llegareis a puerto,os lo garantizo.Un beso pacienzudo.
ResponderEliminarEs verdad lo que dice marina, sois jóvenes y bellos, y yo que lo he comprobado en persona, ja,ja,ja. Niña!!!! anímate, que si que hay obstáculos, claro!, y vendrán meses mejores, pero ahora estamos con la moral algo pachucha y es que en la adopción es así.
ResponderEliminarPor que cada año adoptivo es distinto, cada familia nos cuenta cosas distintas, unas lo pasan fatal, pero fatal y otras en nada han tenido a su peque.
Lo más importante, es llegar a un ritmo constante de aguante... si, si. Aguante!!
Pensar en un largo plazo, y poco a poco, ZAS!, habrás llegado al premio... vuestro hijo.
Y no importa si es de Andalucía o de Etiopía, algún día seréis papás. Lo que nos mata, lo sé... es no saber cuando se acabará. Pero esto es así.
Sólo decirte, mucho ánimo y un abrazo muy grande.
Venga compi, arriba ese ánimo. Todo tiene solución salvo una cosa que todavía nos queda muy lejana. Siempre debemos mirar y tirar para adelante. El trabajo viene, se va y llega otro, te lo digo por experiencia y de todo se aprende, a veces toca formatear y volver a empezar. Vuestro peque llegará, eso es lo que debéis tener en mente pero también debemos de ser conscientes de que este proceso es mucho más largo de lo que nos hubiera gustado y sólo nos queda confiar en que todo va a salir bien.
ResponderEliminarBicos.
Como nuestras compis... MUCHO ÁNIMO!!! Este camino es como una carrera de fondo pero la meta es táaaaannn dulce que vale la pena todo! Un besazo!!!
ResponderEliminarHay momentos en el camino que dudas si realmente serás capaz de llegar a conseguir tu sueño. Mi camino no fue muy largo pero nos encontramos obstáculos como la mayoría de gente, alguno muy grande... pero todo llega. Te caes y tienes que poner empeño en volverte a levantar. Seguro que lo conseguireis. Mucho ánimo!
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